Regresar a la pagina principal
Un
incogible que hizo historia
18
de agosto de 2002
Por
Antolín Maldonado
End.arios@elnuevodia.com
CAGUAS - El hit de oro con el que el bateador emergente Roberto
'Bobby' Vega dejó sobre el terreno a los Bravos de Cidra
en la madrugada de ayer para darle a San Lorenzo su cuarto campeonato
al hilo y hacer historia en el béisbol Doble A, fue una
especie de borrón y cuenta nueva para una temporada errática
en lo personal.
Así se expresó
el héroe en la victoria, 1-0, en 11 entradas de los Samaritanos,
en el juego decisivo que fue presenciado por aproximadamente
unos 14,000 aficionados, más de 10,640 de ellos pagando.
"En ese momento
del hit, por mi mente pasaron mis 14 años en la Doble
A. Son 14 años y es la primera vez que hago algo así
como eso (dar el hit que decide un campeonato). Llegué
a primera y no lo podía creer", dijo Vega en el
camerino en medio de la celebración.
"Después
de todas las lesiones y las malas rachas, yo lo que pensaba
era, 'Dios mío, si mi turno es el que hace falta para
decidir el juego, ayúdame", relató Vega.
Por su parte, el
abridor de los Samaritanos, Angel 'Bebé' Cruz, quien
no tuvo que ver con la decisión después de lanzar
durante 9 2/3 entradas, confesó que no le gustó
haber tenido que salir de juego en ese momento.
"No me quería
quitar pero el dirigente (José Olmeda) entendió
que los lanzamientos se me estaban quedando altos", dijo
Cruz, quien ponchó a tres bateadores, permitió
siete inatrapables y apenas concedió un boleto, que fue
intencional. El relevista, Joel Santiago, fue el ganador del
juego, mientras que José Matos, también en labor
de relevo, fue el perdedor por Cidra.
SIGFREDO RIVERA,
abridor de Cidra que estableció un duelo con Cruz, trabajó
6 2/3 entradas en las que sólo le conectaron cinco hits,
ponchó a tres, y aunque otorgó ocho bases por
bolas, dos intencionales, siempre se las arregló para
salir del hoyo.
Pero Cruz también
pasó por aprietos en la novena, aunque salió de
ellos antes ser relevado faltando un out. Dando muestras de
cansancio y con Bravos en las esquinas con dos outs, ponchó
a Néstor Rivera para disipar la amenaza.
"Primero que
nada, ser un cuarto campeonato corrido y entrar a la historia
de la Federación es un satisfacción grande. A
Miguel Negrón (el dirigente quien fue despedido antes
del choque decisivo) se lo dedico personalmente porque hizo
tremendo trabajo", expresó el pitcher.
El apoderado de San
Lorenzo, que conquistó de esta manera el sexto campeonato
de su historia, cinco bajo su mando, recordó en el camerino
la decisión de despedir a su dirigente.
"La decisión
fue después de un análisis profundo y mucha gente
pudo dudar que ganaramos el campeonato. Siempre nos arriesgamos
a ser criticados cuando hay decisiones así", dijo
el ingeniero Carlos del Valle.
Al otro lado del
estadio, en el camerino de los perdedores, el receptor de los
Bravos, Efraín Nieves expresó el orgullo por su
equipo que nunca se rindió.
"Me siento un
poquito triste porque verdaderamente deseábamos ese campeonato,
pero me siento bien orgulloso porque luchamos. Salimos con la
frente en alto".
El dirigente de Cidra,
José 'Cano' Negrón, hermano del piloto despedido
de los Samaritanos, también se expresó satisfecho
por el esfuerzo de sus jugadores.
"ERA LO que
habíamos esperado, un juego de pocas carreras, buena
defensa y pitcheo, y el deseo de ganar de ambos equipos. Perdí
en buena lid y tengo que felicitar a San Lorenzo y sus jugadores.
Pasó por mi mente mi hermano. Y por eso (el título)
hay que darle el crédito a los jugadores de San Lorenzo
y a mi hermano. A quien no voy a felicitar es al apoderado ni
a Cagüitas Colón (auspiciador del equipo), porque
las victorias no dan derecho a ser canallas", dijo resentido
con el despido de Miguel, que junto a él se convirtieron
en los primeros hermanos dirigentes que se enfrentan en una
final de la Doble A.
Regresar
a la pagina principal