Regresar a la pagina principal
Rosario:
llegó último y logró reír mejor
6
de diciembre de 2002
El
jugador había tenido diferencias con el saliente presidente
Osvaldo Gil
Ivelisse
Rivera Quiñones PRIMERA HORA
--------------------------------------------------------------------------------
CAROLINA.- Fue el último en ser invitado a la Preselección
del Equipo Nacional de Béisbol de Puerto Rico, sin embargo,
fue el destino, escogió para darle la impresionante victoria
a la novena boricua en el partido por la medalla de oro de los
XIX Juegos Centroamericanos y del Caribe.
En la décima entrada del partido entre los boricuas
y Panamá, con el marcador empatado a dos carreras, Luis
"Prieto" Rosario fue llamado a batear como emergente
por los puertorriqueños y despachó un cuadrangular
por el jardín izquierdo que les dio a los boricuas las
dos carreras de la victoria y la primera medalla de oro en esa
disciplina desde 1959.
"Estoy sumamente contento. Hubo varios asuntos que no
vale la pena hablarlos ahora. Cuando Chemane (José Carradero)
y Osvaldo Gil me llamaron para estar en la Selección,
comencé a prepararme física y mentalmente. Era
otra oportunidad que tenía y quería demostrar
que podía estar ahí, hacer el trabajo y hacer
lo que hice", relató Rosario a su llegada a la Isla
en el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín.
Rosario, quien había participado en otras selecciones,
había tenido diferencias con el saliente presidente de
la Federación de Béisbol Aficionado de Puerto
Rico, Osvaldo Gil, por lo que no había sido considerado
para ser parte del Equipo Nacional. Ante la ausencia de Luis
"Bam Bam" Ortiz y la falta de un bateador derecho
de poder, Rosario fue invitado al equipo.
"Estoy bien satisfecho con la oportunidad que me dieron
Chemane y Osvaldo Gil. La gente sabe que no le falté
el respeto a nadie. Ellos (la Selección) necesitaban
un bateador de fuerza y ése era yo. Sabía que
podía hacer el trabajo", agregó el orgulloso
pelotero, quien participa con los Maceteros de Vega Alta en
la Doble A.
"Estoy contentísimo y orgulloso con la victoria.
Al momento de llamarme a batear pensé: 'éste es
el momento de acabar este juego'. Cuando pegué el batazo,
me quedé mirando porque sabía que se iba, lo que
estaba viendo era si era bueno o se iba de 'foul'", recordó
el pelotero sobre el histórico momento.
Regresar
a la pagina principal