Por: Edgardo Pereira Torres
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“El deporte que más pasiones despierta”.
Así bautizó Maelo González a nuestra
pelota dominguera. Y cuanta razón tiene mi amigo.
Lamentablemente no pude estar en el juego que le dió el
primer campeonato seccional a los Pescadores del Plata de
Comerío, pero un amigo tan fanático como yo
de este beisbol que amamos si estuvo y se tomó la
molestia de resumirlo para mi en un escrito. Quiero compartirlo
con todos los fanáticos, en especial los comerieños
alrededor del mundo, y notarán que la frase de Maelo
se ajusta perfectamente a lo sucedido esa noche. Resulta
que el Ing. Carlos A. Mulero, un junqueño de pura
sepa y que ha disfrutado tantos triunfos del Valenciano en
esta pelota, fue a ver el partido. Mulero tiene como segundo
equipo de su predilección a los Pescadores pues cuando
sus Mulos no están activos siempre me acompaña
a presenciar los juegos del equipo de mi pueblo. De igual
manera, cuando Comerío no está activo, por
lo general acompaño a mi “jefe” a los
partidos de Juncos. Asi lo vió Mulero, y así me
lo resumió:
- Era la noche
del 27 de junio del 2003 y nos reunimos cerca de 4,000
fanáticos de Comerío (LOS PESCADORES
DEL PLATA) y cerca de 4,000 seguidores de los Bravos de Cidra,
para presenciar el juego final para decidir el campeonato
de la sección central del Béisbol AA (con sabor
a coquí, Elevadito González, Q. E. P. D.) (te
lo perdiste, Edgardo).
En la primera
entrada el abridor de Cidra Josue Colón
roleteó por el siore (Hevia), quien hizó un
tiro alto sobre la primera base (Montero) llegando el corredor
hasta la segunda base. El segundo bateador roleteo por la
primera base (Montero), quien mofó la pelota. El segunda
base (Pachanga) cogió la pelota quien tiró abierto
al lanzador llegando “SAFE” el bateador y extendiéndose
el otro corredor hasta la tercera base (mal comienzo para
Comerío). Este anotó en pisa y corre impulsado
por Efraín Nieves. El lanzador de Comerío,
Wilfredo Rivera, logró cerrar sin más anotaciones,
aún cuando el siore Hevia le cometió otro error
en tiro abierto a la primera base (se le notaba el nerviosismo).
Antes de batear
Comerío la segunda mitad de la primera
entrada, llegaron los pleneros de “El Cartero” y
se ubicaron detrás del “Dugout” de los
Pescadores del Planta, animándose los fanáticos
y calmándose los nervios de los jugadores. El dirigente
Torres, en un rincón hablaba con el nervioso Hevia.
Cidra le entregó la pelota al zurdoRaymond Rivera,
quien en dos juegos anteriores había dominado a su
antojo a Comerío, pero esa noche Comerío venia
a vengarse. El abridor (el Zurdo Guarionex) le conectó un
cañonazo al “left center”-bueno para un
tripl - y seguía tocando y cantando El Cartero. Al
primer lanzamiento Pachanga le conectó línea
de hit al bosque central empatándose el juego a una
carrera, se callaron los Cidreños, se agitaron los
de Comerío y seguía en acción El Cartero.
El tercer bateador (Hevia), bateando a lo derecho le conectó doblete
por el “left center” anotando Pachanga la segunda
carrera y seguía cantando El Carter -“COMERÍO
CAMPEONES...”. El cuarto bate (Gabinito Rosario) conectó línea
de hit al central anotando Hevia la tercera carrera de la
entrada, enviando a las duchas al verdugo Zurdo (venganza
cumplida) y seguía El Cartero animando a peloteros
y fanáticos. Relevó al Zurdo el derecho Sigfredo
Rivera, la estrella de los Bravos, quien cerró la
entrada sin más anotaciones. Cidra recibió cero
en la segunda entrada y Comerío anotó otra
impulsada por Pachanga, y Comerío ganaba cuatro (4)
carreras por una (1). Con esa ventaja se confiaron los fanáticos
de Comerío y le pidieron a El Cartero que se moviera
con su grupo hacia lo alto de las preferencias, permitiéndoles
una mejor visibilidad del juego (lamentable error, estaban
alejando la chispa motora que energizaba a los peloteros).
En la tercera
entrada y después de dos (2) outs,
volvió Hevia a cometer error abriendo la puerta para
que Cidra desarrollara una tremenda ofensiva. Doblete del
receptor Efraín Nieves impulsó la segunda carrera
del juego. Doblete de “Bam Bam” Ortiz por la
línea del “left field” impulsó a
Nieves con la tercera carrera para Cidra. El quinto bate
(Willie Colón) conectó tremendo palote por
el “right center” anotando Bam Bam Ortiz la carrera
del empate. El dirigente Torres habló con el lanzador
y le dió un voto de confianza. Sencillo impulsador
de “Kako” Vázquez le dio la delantera
a Cidra enviando a las duchas al lanzador inicial de Comerío.
Al salir del montículo, Rivera miró al siore
Hevia, cuyo error con dos outs le permitió a Cidra
la anotación de cuatro (4) carreras sucias. Hevia
con humildad bajo la cabeza y aceptó su culpa. El
lanzador derecho en relevo, Luis “Ike” Torres
no permitió más carreras en esa entrada.
Carlos Mulero,
fanático de los Mulos de Juncos y
seguidor de los Pescadores del Plata, le gritó al “Colorao” de
Comerío (“Galin” amigo de Edgardo) – “Bajen
otra vez al cartero detrás del “Dugout” de
Comerío y la suerte volverá” – y
así sucedió, bajó El Cartero y se colocó detrás
del dugout y se animó el equipo y sus fanáticos.
Después de un out, Gabinito Rosario se anotó infield
hit. Inmediatamente se robó la segunda y tercera base.
Montero conectó un bombo corto al center field, pero
las piernas de Gabinito superaron el brazo del “Compi” Morales,
empatándose el juego a cinco (5) carreras.
El dirigente
Torres movió a Hevia al bosque derecho
y trajo a Lelo para estabilizar la defensiva del cuadro interior.
Los relevistas de ambos equipos apretaron el brazo colgando
ceros hasta la séptima entrada cuando Cidra anotó una
en pisa y corre desde tercera con bombo al central. El tiro
de Gabinito llegó a tiempo pero el corredor se deslizó por
el lado izquierdo del receptor “Juni” y este
no reaccionó a tiempo permitiéndole al corredor
tocar el planto con la mano, anotando la carrera, poniendo
el marcador a seis (6) carreras por cinco (5). El dirigente
Torres dio una exhibición en el manejo de los lanzadores
utilizando zurdos y derechos, no permitiendo carreras adicionales
al fuerte equipo de Cidra en el resto del juego.
Mientras tanto,
El Cartero cantaba “CERVEZA SI, PIÑA
NO”, esto debido a que los fanáticos de Comerío
habían terminado con la cerveza desde la quinta entrada
y solo quedaba piña colada. Llegó la novena
entrada, ultima oportunidad para empatar y ganar, El Cartero
volvió a bajar de las gradas y se colocó encima
del “Dogout” de Comerío, seguía
lanzando por Cidra Sigfredo Rivera, cansado, pero dominando
a los bateadores.
El primer bateador
de la novena entrada, Guarionex, puso toque de sorpresa
por la tercera base, pero fue out en jugada
cerrada, Pachanga fue ponchado sin tirarle para el segundo
out, el strike fue dudoso y motivo de que fanáticos
le gritaran al árbitro. A ley de un out para Cidra
ganar los fanáticos cantaban el “JIQU -JIQUI”,
sacaron cruza calles y comenzaron a celebrar. Para mi sorpresa
los fanáticos de Comerío se mantuvieron en
sus asientos y juntos a El Cartero cantaban (LUCHA SI, ENTREGA
NO...).
Mulero, para
no coger el tremendo tapón se despidió de
todas las amistades que hizo durante el juego, en ese momento
supieron que Mulero no era oriundo de Comerío y que
era un junqueño adoptado como fanático de Comerío,
quien gozó y sufrió junta a ellos durante el
desarrollo del juego. Al salir recordé el “Jonrón” (Mejillaso)
de Mejías, para darle un campeonato a mis queridos
Mulos del Valenciano y decidí quedarme en el pasillo
por si se repetía algo similar.
Hevia conectó un roletazo entre primera y segunda
haciendo Bam Bam una espectacular parada tirando al lanzador
llegando “safe” en una jugada cerrada. Bam Bam
discutió y por poco es expulsado del juego. Se calmaron
un poco los fanáticos de Cidra, cogieron ánimo
los de Comerío y El Cartero subió el volumen
(estaban con vida todavía). Gabinito Rosario conectó línea
de hit al central. Enmudecieron los fanáticos de Cidra
y se levantaron de sus asientos los de Comerío (nadie
quería perderse el final). El dirigente pidió tiempo
y se dirigió hacia la loma de los lanzamientos y ante
la sorpresa de muchos decidió morir con el cansado
Sigfredo Rivera y no traer un relevista descansado. El bateador
de turno , Montero, había sido dominado durante toda
la serie. A un lanzamiento en la esquina de afuera Montero
conectó un largo batazo hacia el right center y con
dos (2) outs salieron los corredores. La bola estaba todavía
en el aire cuando ya Gabinito había pisado la segunda
base. El Compi Morales iba en persecución de la bola
y salto cuan alto pudo, pero su estatura y sus cansadas piernas
no le permitieron capturar la bola, chocando ésta
contra la verja del Sola Morales.
Mientras tanto,
Gabinito Rosario corriendo velozmente, perdón, volando como Milloito Santana (el avión
del valenciano), pasaba por la tercera base y cuando el Compi
lanzó hacia el cuadro, El Avión del Plata aterrizaba
en el plato anotando la carrera que le dió al equipo
de Comerío su primer campeonato seccional. En el lado
de Cidra, un silencio de cementerio causado por la sorpresiva
derrota y por el lado de Comerío la celebración
fue espectacular. Abrazos, besos, “high five” de
personas que no se conocían, pero unidas por un sentimiento
de pueblo que hizo olvidar las diferencias de raza, políticas
y de clase social.
Yo fue recipiente
de esas expresiones y me sentí de
Comerío. –Dios quiera que Comerío y Juncos
jamás se enfrenten en una serie de campeonato.– Antes
de abandonar el parque eché un vistazo final al terreno
de juego, una inmensa masa humana compuesta de peloteros
y fanáticos levantaron sobre sus hombros a tres figuras
responsables de ese triunfo, en primer lugar traían
al Avión del Plata (Gabinito Rosario), en segundo
lugar traían a Juan Carlos Montero, quien dio el “Monterazo”,
y en ultimo lugar el pelotero sin uniforme (El Cartero),
quién mantuvo el animo y la moral alta de peloteros
y fanáticos, aún estando abajo el equipo.
Te lo perdiste
Edgardo y me lo disfruté Yo. Gracias
por aceptarme como fanático adoptivo de Comerío.
Carlos A. Mulero
Las amistades
que se desarrollan através del deporte,
sin duda se fortalecen por las pasiones que se viven en el.
Y hablando de pasiones, este es “el deporte que más
pasiones despierta”.