Revive carrera de Lorenzana
MOTIVADO A JUGAR UN AÑO MÁS
21 de agosto de 2003
Por Nedgar Cardona Soto
De La Estrella de Puerto Rico

Apenas faltaban unos seis juegos para que terminara la que hubiera sido su tercera temporada fuera de la pelota aficionada. Y si nada hubiese ocurrido, el veterano receptor, José Lorenzana, hubiera dado por concluida una gran carrera sin haber logrado una de sus más anheladas metas.

Pero, a veces las cosas que se desean no siempre llegan cuando se quiere. Así que cuando todo indicaba que se asomaba el fin, una inesperada llamada provocó el dejar a un lado los planes del retiro definitivo. “Ya casi eran tres años sin jugar. Era reserva de Aguadilla. Desde la serie contra San Lorenzo (que perdieron los Tiburones después de estar al frente -0), el equipo se renovó. Se trataron de hacer cambios, pero no se logró. Si no podía jugar este año, no iba a jugar más. Hubiese sido el retiro”, comentó Lorenzana.

Ahí fue cuando el apoderado de Fajardo, Antonio “Tato” Robles se comunicó con Lorenzana para indicarle que lo había adquirido de Aguadilla. “Me llamó Tato Robles y luego hablé con Cano (el dirigente, Efraín García). Me faltaban 5 hits para llegar a los 500 y ésa era una de mis metas. No me quería retirar sin lograrlo. Así que acepté”, declaró Lorenzana, quien jugó cuatro partidos en los que bateó de 1 -4 para .308 de promedio, quedándose a sólo un imparable de alcanzar uno de sus sueños. “Siempre me he mantenido corriendo y tan pronto comencé a jugar empecé a practicar el bateo”, explicó Lorenzana sobre su rápida adaptación. “Aquí no ha habido serie suave. Todas han sido en juego cerrados, pero me sentido bien”, aseguró.

Con Fajardo ahora en la final ante Comerío y a ley de tres victorias para lograr el campeonato, (aunque cayó atrás en la serie -1), Lorenzana confesó que está tentado a regresar. “Hay que evaluarlo. Yo tengo 40 años y hay que dedicarle tiempo a la familia”, dijo el esposo de Raquel y padre de Kenneth, de 7, Kimberly de 5 y Kina de 3 años. “Podría ser que regrese para buscar el hit 500 y tan pronto lo dé, pues habría que analizarlo”, manifestó Lorenzana, quien se inició en la Doble A en el 1979, cuando tenía 16 años. Apenas había comenzado a jugar y ese mismo año pudo saborear lo que otros jugadores nunca han logrado en carreras de más de cuatro lustros. Manatí ganó esa temporada el campeonato y lo repitió en el 1984. Así que después de casi tres campañas fuera, la vida le da otra oportunidad de sentir esa sensación indescriptible para todo pelotero: el out 27 del juego de campeonato. “Eso (el campeonato) es lo que anhela todo jugador. Aquí hay un grupo de muchachos jóvenes que harán que Fajardo se escuche por un buen tiempo. Comerío es un gran equipo y no podemos confiarnos. Pero queremos el campeonato y también los 500 hits”, apuntó.