Un logro tras 15 años inertes
23 de agosto de 2003

Por Antolín Maldonado
End.arios@elnuevodia.com

EN SU regreso a la escena del béisbol Doble A después de dos años de retiro, el receptor José Lorenzana consiguió lo que nunca pudo en sus 15 años de carrera: llegar a una serie final nacional.

Luego de múltiples insistencias del apoderado de los Cariduros de Fajardo, Antonio Robles, y del dirigent -jugador de la novena, Efraín 'Cano' García, Lorenzana aceptó volver a ponerse los aperos de catcher y entró a jugar cuando apenas faltaban cinco juegos de la serie regular. Como premio, está en la final por la disputa del campeonato de Puerto Rico, algo que nunca alcanzó ni con Manatí ni con Aguadilla, los dos equipos con los que jugó antes de su retiro.

"Fue el 'Cano' el que hace que yo vaya al equipo. Como jugó conmigo tanto tiempo en la selección nacional, me dijo que tenía unos catchers jóvenes y que lo ayudara, que quedaban pocos juegos", recordó Lorenzana, quien dijo que la decisión no fue fácil pues reside en Toa Baja y lo que lo hizo pensar con detenimiento si regresaba al béisbol, es el largo viaje que tendría que someterse para llegar a los juegos.

"Según los números que vi en la federación me faltaban cinco hits para llegar a los 500", agregó sobre una de las motivaciones que tuvo para regresar, además del pedido que le hizo su amigo, García. "Pero di cuatro. Me quedé a uno (de los 500)", señaló, sin dejar claro si regresará para la temporada que viene, ya que había dicho de antemano que jugaría esta solamente.

"SIEMPRE ME había mantenido corriendo, por los mismos nenes, que le piden a uno mucho juego y uno tiene que estar en condición para mantenerse con ellos", dijo Lorenzana, quien vistió el uniforme de Puerto Rico por 15 años, y quien es padre de dos niños y una niña. "Es un sacrificio que uno tiene que hacer muchas veces, y no se piensa que uno va a llegar tan lejos", agregó en referencia al paso que dio esta temporada, aún cuando tiene otros compromisos como el de supervisor del béisbol Clase A.

Por su parte, Robles, habló de las gestiones que tuvo que hacer con el apoderado de los Tiburones de Aguadilla, Carlos 'Cao' Delgado, para que le diera el visto bueno a los Cariduros para negociar con Lorenzana. Resulta que por reglamento de la federación después del retiro de un jugador, éste permanece como reserva del último equipo con el que jugó.

"Al principio él (Lorenzana) no estaba muy motivado porque se la hacía lejos (ir) hasta Fajardo desde su casa. Pero fue a un juego de nosotros en Vega Alta y quedó impresionado con el equipo y los lanzadores. Otra cosa (para que no aceptara al principio) es que no estaba en forma y no quería lucir mal. Lo que estaba pidiendo era más tiempo para su acondicionamiento físico", dijo Robles.

Pero esto no le tomó mucho pues como dijo Lorenzana, siempre se mantuvo haciendo ejercicios durante su retiro.

"A pesar de los años que estuvo sin jugar, no ha perdido habilidad defensiva. Está de la misma manera que lo vi por última vez. Con el respeto que se merecen los demás receptores, no he visto a ninguno con la defensiva de él", dijo por su lado su compañero y dirigente, García.

"Lo más que admiro de él, es que reconoce las debilidades y fortalezas del bateador contrario".