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1 de junio de 2005
Nedgar Cardona Soto
LAJAS – El axioma que define el béisbol, que señala que el buen picheo domina al mejor bateo quedó demostrado una vez más cuando el cuarto clasificado en la sección suroeste en el béisbol Doble A, Cardenales de Lajas se impuso sobre el primer sembrado, Petroleros de Peñuelas en la serie semifinal A. El buen picheo de Lajas pudo dominar una vez más a la excelente ofensiva de Peñuelas cuando el domingo pasado maniató los bates petroleros al permitirles sólo un imparable en nueve entradas, en el sexto partido de la serie programada a un máximo de siete. Así las cosas, Lajas, que por primera vez en su corta historia de cinco años lograba la clasificación, pasa a la final del suroeste y espera ahora por el ganador entre Yauco y Sabana Grande, serie que lideran los Cafeteros 3-1.
Por cierto, el dominio del picheo lajeño fue marcado: en las otras tres victorias de Lajas, los lanzadores de los Cardenales sólo permitieron 6, 4 y 4 imparables respectivamente. Dos de esos triunfos pertenecieron al zurdo, Efraín Vázquez. Y en el caso del domingo fue un triunfo digno de reseñar, pues Peñuelas había tomado el comando 3-0 en la misma primera entrada, esto sin dar un imparable y gracias a tres errores de la defensa lajeña. Pero, un magistral relevo del derecho Luis S. Calderón desde la misma primera entrada cuando entró sin out, con el juego 2-0, allanó el camino para la victoria 5-3. El relevista de Lajas sólo permitió un doble, de Joyset Feliciano en la cuarta entrada, deteniendo la ofensiva peñolana por completo. Con el partido empate a tres carreras, fue en el sexto episodio que vino la reacción lajeña con un jonrón de Jaime Cruz para que los Cardenales tomaran el comando que jamás cedieron. Calderón señaló que estaba listo para lanzar, puesto que el tirador iniciador, Sigfredo Sánchez, estaba algo resentido. “Desde antes que empezara el juego ya estaba advertido que podía entrar porque el pitcher que comenzó tenía una molesta en el brazo. Me preparé mentalmente porque sabía que había que ganar la serie hoy (pasado domingo). Me mentalicé y pude ganar”, reaccionó Calderón, quien comenzó la temporada con el equipo de Juana Díaz, pero tras ser dejado libre Lajas lo firmó. La actuación del joven de 20 años parecía haber sido sacada de un libreto: sólo un imparable, 3 bases por bolas y 6 ponches, tres de ellos en la última entrada. “Cuando no estoy concentrado tiro muchas bolas, pero hoy mentalmente estaba bien concentrado; Además, la confianza que me han dado en el equipo me ha ayudado mucho”, expresó. POR SU PARTE, el dirigente de la novena cardenalicia, Elvin Acosta señaló que siempre tuvo la confianza en que su equipo podía derrotar a Peñuelas. “En la serie regular perdimos con ellos (3-1) pero fueron juegos cerca. Por lo tanto teníamos la confianza”, indicó. “Es un equipo joven, pero con jugadores con mucha experiencia en ligas juveniles, como torneo de excelencia y series finales. Son jóvenes, pero con deseos de ganar”. Acosta aseguró que para él el triunfo sobre Peñuelas, que dominó la sección con marca de 13-6 y que llegó a estar invicto con 9-0, no fue una sorpresa. “No es sorpresa porque si buscas las estadísticas Peñuelas venía jugando un béisbol malo en la segunda parte (4-6). Cabo Rojo, con sólo 9 jugadores incluyendo 4 lanzadores les ganó 3-2. Eso fue desastroso para ellos y su moral fue bajando al igual que su bateo”. Sobre su posible rival en la final, Acosta expresó que no tiene ningún preferido y que todo lo que se logre será ganancia. “La preferencia mía era primero llegar cuarto (serie regular), luego llegar a la final y al equipo que sea pues enfrentarlo. Seguimos siendo el de abajo para la gente, pero este equipo sabe crecerse. Y tenemos un lanzador de gran calidad como Efraín Vázquez al que tendrán que enfrentarse. Y él nos puede dar el campeonato”, finiquitó.
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